Según entro hoy en casa mi madre, sentada en un sillón leyendo, después de una conversación vacía y rutinaria, me suelta una especie de bomba sobre el pecho: - En psicología en Donosti piden un 6'5. Y entonces me doy cuenta. Entrecerrando algo los ojos, la miro con desconfianza: - ¿ Quieres que vaya a estudiar allí, verdad? Silencio. Alzo las cejas, aún esperando una respuesta. - Es que es una especie de conexión... de aquí, con allí. Dolida, me dispongo a irme: - No soy tu lazo de conexión. - Tú eres parte de mí y ellos son tu familia. Vuelvo sobre mis pasos. - Son también la tuya, y tú tienes la elección de establecer un lazo con ellos. Yo también quiero poder tomar esa elección, pero déjame libertad para hacerlo, tengo una vida paralela a la tuya, como un ente propio, una persona completa, no " una parte de ti ". Marcho, entonces, con un cabreo considerable. Puede parecer una exageración y un absurdo que esta conversación pueda haber repercutido un mínimo...
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Mostrando entradas de febrero, 2015
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[ Este pequeño texto tiene ya unos meses, no lo publiqué en su momento porque no me pareció necesariamente compartible, pero ahora que ya ha pasado un tiempo, no me gustaba verlo ocupar sitio en mi lista de borradores.] Creo que es el miedo a afrontar la verdad lo que me trata de impedir escribir lo que seguramente mataré en pocas líneas, que, irónicamente, contendrán lo que me ha ido matando poco a poco en pequeñas dosis de sufrimiento que considero inadmisible. No es miedo; creo que traspasa sus fronteras. Es terror... pánico. Es el hundir mis manos en mi cabello y presionarme el cráneo... apretar los dientes, y no poder impedir que las lágrimas fluyan, rezando a la Nada que termine pronto. Y no termina. Es, tal vez, el hecho de tratar de entender un concepto que escapa a nuestra razón. Que tiene una definición que todos conocemos, pero no admito. Porque una cosa es una definición: palabras. Y otra cosa es la realidad, que cae sobre mí como un mazo de puro plomo y se me hunde ...
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Añoro tus amaneceres teñidos de rojo Y la esperanza de volver a tenerte Es el hastío del destino Desisto De susurrarte que vuelvas Vapor perdido en aire al horizonte de tus dolores Sufrimiento leve en su levez Desgarrando cada parte de mi ser Y aun así tan lejos que me molesta Desespera la desesperación de la pérdida inesperada Entre llantos ahogo, mas no olvido tu huída
Colecciones de mi mesilla de noche
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Colecciona tazas de Cola Cao, té y caldo de pollo. Colecciona pasas de las mezclas de frutos secos, porque no me gustan. Colecciona chapas de mis películas favoritas, collares, pintauñas, tapones para los oídos y gafas. Pero eso, en realidad, no son las cosas bellas que coleccionaría si gozase de una memoria audiovisual. Aquellas cosas que surgen cuando las luces se apagan y tu mente comienza a desvariar y viajar de un lado a otro, despierta o dormida, sola o en compañía. Entonces sí, realmente, tendría la colección que yo más apreciaría del mundo. Una que me hizo creer que para llegar a lo más alto no es necesario volar.
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Sentiría un vacío si antes de tu llegada no hubiese habido algo en el lugar en el que residiste . Pero lo cierto es que ese emplazamiento nunca buscó ser llenado . Así que , obviando la tristeza que me produce la ilusión de perder una parte de mi ser , en breve recordaré lo que antaño ocupaba ese pedazo de espíritu . No hay nada tan especial como p ara poder llevarse una parte de mí . Porque no me desintegro , a pesar de poder haberme reñido con algún que otro espejismo de cuando en vez .
14 minutos
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4:44 No concibas ni barajes la idea de que no te amo. Es tan irreal, tan ficticia y tremendamente inventada que me da rabia. Querría poder dedicarte todo mi tiempo, me encantaría porque adoro cada segundo que paso a tu lado. Y pagaría por unos minutos teniéndote cerca. Pero hoy no puedo. Porque el hoy implica el mañana y el pasado y no dudes en que cambiaría todo esto por un plan de manta y peli, donde la manta acaba sobrando porque nuestros cuerpos desptenden demasiado calor. Y todo esto es debido a que el universo me bendijo con obligaciones, que me siento presionada a cumplir. Creo que cedo muchas veces en ese aspecto y no sé, no creo que este se un drama de tal calibre. Sé que no funciona contigo el que la noche apacigüe las aguas. Y el dejar pasar el tiempo para intentar remediar las cosas, pero no quiero hablarte ahora porque es tarde y te enfadarías aún más. 4:54 Me he puesto a comer palomitas porque no puedo dorm...
Feminismos, hembrismos, feminazismos y cómo podéis hacerme un cunnilingus de siete formas diferentes.
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Vale, surge así mi proyecto de hacer de este blog algo menos de lo que era antes, reducirlo hasta destrozarlo y descuartizar todas aquellas cosas que en algún momento importaron NADA. Y de estas cenizas, este código de 0s y 1s calcinados resurge como un fénix una reflexión relacionada con ¡¡¿Qué?!!. Las mujeres y el poderío y nuestro cuerpo y la apertura mental y la igualdad. No pretendo ponerme aquí a hacer una extensión o explayarme explicando todas las ideas que yo tengo, que defiendo o que dejo de defender de una u otra manera. Vengo a informar. Es más, ni siquiera vengo a informar. Vengo a hacer una recopilación de webs, páginas o revistas virtuales en los que una o uno se puede informar de lo que quiera. Porque quien quiera informarse, se informará. Quien no quiera porque no tenga criterio, quiera basar su criterio en el "me dijeron", en ideas vagas que viajen por el aire o la televisión y respiremos por cortesía de MHYV o GHVIP o simplemente tenga menos nivel críti...
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Te diré lo que busco. Creo que nunca me había puesto a reflexionarlo de forma tan profunda, porque caía una y otra vez en el error de derivar en que no sé realmente lo que pienso y quiero. Tropezando cincuenta veces al borde del mismo acantilado, y precipitándome hasta el agua, tardaba cada vez más tiempo en conseguir ascender a la superficie, agarrar con mis callosas manos las rocas y volver a escalar hacia arriba. Pues bien, tras todo este tiempo creo haber encontrado la respuesta a la pregunta que me he planteado y replanteado en múltiples ocasiones. Y la respuesta es la completa ausencia de ella. Habiendo asumido ya una posible partida de cero, de una nada blanca e infinita, procedo a redactar qué es lo que quiero en este ahora momentáneo que se metamorfoseará en un futuro y ha cambiado desde el pretérito. Este segundo de lucidez en el que escribo que viene determinado por tantos factores ambientales que no creo poder cuantificarlos ( este extraño frío que siento en el cuerpo,...