Mi baño
Cristalina y pura, cúbreme el cuerpo. Abrázame mientras me sumerjo. Sube tu nivel, y yo abro los ojos y veo todo borroso, distorsionado. Las luces se disfrazan de rayos y es tan bello... desearía no salir de aquí. La mugre, la suciedad, se despega de mí poco a poco, te va manchando creando torbellinos de colores que se funden en negro. Opaca me ciegas, y necesito respirar. Vuelvo a emerger y, apartándome el pelo de la cara, inspiro una bocanada de aire que llena y enfría mis pulmones. Entiendo en este mismo instante por qué debo enfrentarme a la realidad.