Usos y abusos del coño #1
He sido utilizada.
He hecho lo que he querido cuando he querido con todo conocimiento de mis actos y sus consecuencias.
Ergo, he sido utilizada.
No acostumbro a escribir mi vida. Simplemente la vivo, la cuento a mis allegados cuando procede y voy aprendiendo poco a poco de las hostias que me meto de vez en cuando. Esto no es el comienzo de un diario, el diario real se lee entre líneas en el resto de mis escritos: se vislumbra para aquellos que tienen ojo para la luz. Ahora sí, creo conveniente citar partes de la misma para que estas reflexiones no sean una especie de tejado en el aire; comprendiendo los cimientos entenderemos el por qué de esa destartalada chimenea.
Tampoco entraré en detalles. Quiero enseñar. No quiero mostrar la verdad absoluta, porque soy perfectamente consciente de que no la poseo. Quiero que se comprenda que hay algo maravilloso llamado respeto, y que hay algo más magnífico aún que es la diversidad de opiniones.
*Cuando la diversidad de opiniones choca con el respeto pierde toda su magnificencia.
Es esto en lo que quiero basar lo que tal vez sea una serie, tal vez sea una reflexión aislada, que llamaré Usos y abusos del coño, porque es un título que me tenía reservado hace tiempo y creo que el carácter de lo que quiero trasmitir concuerda bastante con él.
Hace unos días me lié con un amigo mío. Estábamos en una fiesta bailando y bueno, surgió. Trascendencia 0. No me gusta, no le gusto, no vamos a acabar casados con 4 hijos y un perro. Ni siquiera vamos a acabar liados (no quiero escupir para arriba pero sería muuy poco probable). Nos apartamos un poco del gentío y le dije de forma abierta y sin tapujos que si lo que le apetecía era follar yo no tenía ningún problema pero estaba menstruando y no quería por eso. Lo entendió, nos estuvimos dando el lote. Volvimos a la fiesta y tan amichis.
Creo que aclarado eso no parece que el mundo se vaya a acabar, que la tierra se cayera bajo nuestros pies. Satanás no iba a venir a alabarnos, es más, seguramente se había quedado bastante decepcionado por nuestra actuación.
(Igual hay algún alterado en plan: oh Dios mío, una mujer hablando de follar así a lo loco, y peor aún, hablando de su sangre del coño a un tío que se la quiere follar. Protégenos, señor, de este infierno en vida. Esos pueden ir abandonando esta lectura)
Quiero dejar, pues, claro, que el problema no residía en todo esto. No reside en el intercambio de saliva fortuito.
Cuando volví, mi mejor amiga estaba evidentemente alterada. Él se había liado conmigo cuando días antes estaba con otra tía. Era un drama, había flipado. Yo había caído terriblemente bajo. No era la única en opinarlo, pero me centraré en ella porque es de quien realmente me importa la opinión y a quien realmente querría enseñar otra perspectiva no de esto en concreto, si no de las relaciones interpersonales en general. No voy a entrar en detalles de lo que me dijo pero saqué varios puntos de su entendimiento y del entendimiento general de las relaciones en la gente que me dejaron un poco noqueada:
1. Para liarme con alguien me tiene que gustar, me tiene que atraer algo más que para divertirme un rato.
2. Un amigo queda totalmente descartado de personas con las que liarse. "Qué haces: es tu amigo, eso no es natural, altera el orden del universo y el cosmos."
3. Si eres mujer y alguien se lía contigo no porque te quiera llevar al altar si no porque simplemente le apetecía liarse con alguien, y aunque tú seas completamente consciente de ello, estás siendo víctima porque:
3.1. Se sobreentendía que tú te liabas con él porque él te gustaba y por ello:
3.2. Te debes sentir súper engañada por ser tratada como un trozo de carne porque:
3.3. No cabe en la cabeza de nadie que tú puedas tratar a nadie como un trozo de carne, o como un simple entretenimiento pasajero debido a que:
3.4. Si eres consciente eres una puta.
Las mujeres hemos sido educadas para suspirar por el ideal del peligroso amor romántico. Para encontrar a nuestro príncipe azul con el que todo sacrificio valdrá para perdurar nuestro amor real, de verdad y único. A nivel personal he conseguido destruir esa creencia, pero sigo siendo esclava de una especie de "ideal romántico" en la que yo y mi novio vemos las estrellas a la luz de la luna mientras escuchamos (o tocamos, qué cojones) indie español, hablamos sobre series y lo guay que va a ser cuando ambos, con una furgoneta y una VISA oro debido a que tenemos trabajos maravillosos y bien remunerados, viajamos al fin del universo para aprender bailes irlandeses y probar escorpiones a la plancha. Eso todo mientras vivimos nuestro amor cargado de pasión y practicamos sexo heteronormativo coitocentrista. Olé mi chocho.
Con el tiempo trato de romper la losa sobre mis espaldas y poco a poco ir descargándome de ella por pequeños fragmentos. Y si puedo conseguir que alguien se de cuenta de que lleva cargando con la misma losa toda su vida mejor que mejor.
No soy una persona nada sexual. Miro a mi alrededor y me doy cuenta de que la gente es mucho más cachonda que yo. Me da toda la envidia del mundo, pero a la vez me acepto tal y como soy (qué otro remedio me queda). Esto deriva en que no tenga ninguna necesidad imperiosa de buscar una pareja sexual de ningún tipo el 99% del tiempo, lo que en realidad es bastante positivo. Con esto quiero decir que no tengo impulsos irrefrenables de ir dando amor por el mundo, pero tampoco es algo que me moleste, hasta me puede llegar a divertir; así que no veo el por qué de juzgar negativamente algo que de primeras, es positivo para mí.
Con esto quiero hacer un llamamiento popular al respeto general.
Yo, a nivel personal, no haría cosas que otras personas sí.
Yo, a nivel personal, me sentiría mal en determinadas situaciones que a otras personas se la pelarían.
Yo, a nivel personal, no me siento en derecho a juzgar lo que hacen o dejan de hacer otras personas si no están haciendo daño a nadie.
Yo, a nivel personal, no puedo determinar lo que hiere o no a otrx.
No soy Dios ni un juez supremo. Lo soy únicamente sobre mis propias acciones.
La primera entrada es resumible en: haz lo que te salga del chirri, y asume que el resto también pueda hacerlo. E interiorízalo, porque cuando ves un problema en los demás, tal vez el problema está en ti y tu perspectiva del asunto.
Y digo abiertamente al mundo que yo también peco de hacer lo mismo, y pido perdón, y lo haré más veces pero cada vez menos porque poco a poco debemos ir desintoxicándonos.
Nuestro coño tiene usos, que tú vengas a decidir sobre el mío ya es un abuso.
Y con esto, hasta la próxima vez que me enfade con el mundo y conmigo misma.

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