Breve presentación a mi pequeño mundo interior
Al frente, observó cómo una larga y limpia llanura se extendía ante ella.
Sin apenas vegetación, la arena se movía al compás del viento, que creaba surcos en ella formando dibujos y dejando entreoír un melodioso silbido. Con esa imagen en mente, cerró los ojos, y dejándose llevar por el aire que rozaba y erizaba su piel, comenzó a imaginar, como en un lienzo en blanco, todo lo que querría percibir y vivir allí; partiendo de cero y sin guiarse por lo que realmente podría ser posible. Tras esto, abrió los ojos. E hizo todo realidad.
Sin apenas vegetación, la arena se movía al compás del viento, que creaba surcos en ella formando dibujos y dejando entreoír un melodioso silbido. Con esa imagen en mente, cerró los ojos, y dejándose llevar por el aire que rozaba y erizaba su piel, comenzó a imaginar, como en un lienzo en blanco, todo lo que querría percibir y vivir allí; partiendo de cero y sin guiarse por lo que realmente podría ser posible. Tras esto, abrió los ojos. E hizo todo realidad.
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